¿Sustituir a la abeja reina renueva la colmena o acaba con ella? Durante décadas, la apicultura tradicional ha considerado a las colonias de abejas como estructuras «inmortales» que pueden mantenerse vivas indefinidamente cambiando a la hembra reproductora. Sin embargo, un controvertido estudio científico cuestiona esta práctica habitual y propone redefinir cómo entendemos la vida, la muerte y la reproducción de estos insectos.
A continuación, analizamos los hallazgos de esta investigación y lo que significan para el manejo apícola moderno.
La reina define la genética e identidad del superorganismo
Un trabajo de revisión publicado en la revista Insectes Sociaux, realizado por los biólogos Hannes Bonhoff (Universidad de Lund) y Heikki Helanterä (Universidad de Oulu), plantea que reemplazar a la reina no rejuvenece a la colmena, sino que marca el fin de una colonia y el nacimiento de otra.
Para entender este concepto, los investigadores recuerdan que una colmena funciona como un superorganismo: una unidad biológica donde la reina actúa como el sistema reproductor y las obreras cumplen roles equivalentes a las células del cuerpo.
- Genética única: La identidad biológica de la colonia no depende del panal o la caja de madera, sino de la combinación genética de la reina y los machos que la fecundaron.
- Muerte de la colonia anterior: Si se retira a la reina original y se introduce una nueva, la genética cambia por completo. Las obreras viejas terminan criando a la descendencia de una reina ajena hasta que la población original se extingue por completo.

El enjambre: Una estrategia de supervivencia materna
La investigación también redefine el fenómeno de la enjambrazón (cuando parte de las abejas abandona el nido junto con la vieja reina). Tradicionalmente, se pensaba que el enjambre que volaba era el «hijo» y la colmena que quedaba en el cajón era la «madre».
Los autores sostienen lo contrario:
- La colonia madre emigra: La reina establecida arriesga su vida al marcharse con sus obreras para fundar un nuevo hogar. El enjambre representa la continuidad real de la colonia original.
- La colonia hija nace después: Las abejas que se quedan en el antiguo nido cuidan a las crías de la nueva reina virgen. Esta nueva comunidad no nace formalmente hasta que la reina fecunda sus huevos y sus primeras obreras salen a pecorear.
En este proceso, las obreras mayores actúan como una especie de «útero social», alimentando y enseñando a la nueva generación mediante la famosa danza del meneo para indicar la ubicación del alimento.
Implicaciones para la apicultura moderna y el control de Varroa
Esta nueva perspectiva científica pone en duda algunas técnicas habituales en el sector apícola:
- Sustitución artificial de reinas: Informes del Journal of Apicultural Research han recomendado reemplazar hasta el 50% de las reinas para reducir la mortalidad invernal. No obstante, según la investigación, esta práctica interrumpe la estrategia reproductiva natural del superorganismo.
- Evaluación del ácaro Varroa: Los estudios suelen medir la supervivencia de las abejas según el tiempo que un nido permanece ocupado (a menudo entre 3 y 5 años tras la llegada de la varroa). Los autores advierten que esa ocupación continua no significa que la colonia

